No. 11 LA DEPENDENCIA TOTAL

publicado a la‎(s)‎ 23 may. 2011 6:01 por Darvin Horem

Salmos 27:1-8

(1) Canto de David, antes de que fuera ungido: YAHWEH es mi luz y mi Salvador; ¿A quién temeré? YAHWEH es el defensor de mi vida; ¿De quién tendré miedo? [81]

(2) Cuando los malhechores me asaltaron para devorar mi carne, mis perseguidores y enemigos, ellos desmayaron y cayeron.

(3) Si un ejército acampa contra mí, mi corazón no temerá; si la guerra rompiera contra mí, aún así yo seguiré confiando. [82] batakj

(4) Sólo una cosa he pedido a YAHWEH ; sólo esto buscaré de todo corazón: que yo debo morar en la casa de YAHWEH todos los días de mi vida, para contemplar la belleza de YAHWEH y visitarle en Su Templo.

(5) Porque El me escondió en Su Tabernáculo en el día de mi aflicción, El me cobijó en el secreto de Su Tabernáculo, El me puso en alto sobre una roca.

(6) Entonces mi cabeza levantó por encima de los enemigos a mí alrededor, y ofrecí en Su Tabernáculo el sacrificio de alegría ; Yo cantaré, aun cantaré salmos a YAHWEH .

(7) Escucha, YAHWEH , mi voz cual he pronunciado alto; compadécete de mí, y escúchame.

(8) Mi corazón dijo a Ti: " Yo diligentemente busqué Tu Rostro. " Tu rostro, O YAHWEH , yo buscaré. (Traducción Biblia Kadosh Israelita Mesiánica, Biblia de Estudio)

Tenemos que aprender a depender totalmente de Dios y digo aprender porque es difícil entender que por sobre todas las cosas la mano de Dios es poderosa para salvarnos de toda situación adversa. El salmista David aprendió en medio de sus batallas a depender de Dios. Como guerrero, acostumbrado a las batallas, acostumbrado a huir de la mano vengadora de Saúl, dice: aunque un ejército acampe contra mí no temeré.

Tenemos que desarrollar el sentimiento de que Dios es nuestro refugio, es la grieta de la roca, adonde no llega la mano del hombre para hacer daño. En el versículo 2 del pasaje anterior, se establecen tres categorías de acechanzas para nuestras vidas: los malhechores, los perseguidores y los enemigos. Tenemos que saber que siempre hay espíritus de maldad que nos acechan para hacernos caer de la fe de Dios. Cada una de estas categorías corresponde a diferentes potestades, de las cuales solamente Dios nos puede salvaguardar porque precisamente son estorbos para que no confiemos en el gran poder de Dios.

Los malhechores, vienen de la palabra hebrea raá que significa, escuche con atención esto: mostrarse amigo [ por error por H7462 ], parecer, peor, pesar, quebrantar. Le he puesto mucha atención a la traducción de mostrarse amigo, es decir que aparenta serlo pero no lo es. Esto me lleva a pensar que estamos frente a una potestad que se conoce como el engañador, hay espíritu de engaño. Es como por ejemplo cuando nos encontramos que nuestros mejores amigos y recibimos desaliento en lugar de consuelo y quieren llevarnos a la lógica humana de que todo es imposible, que ya no hay salida en nuestro problema, que nos rindamos a la desgracia, etc. Es el engaño operando, queriéndonos apartar de la fe que tenemos en nuestro Dios. Es el caso de aquellas personas que se suponen amigos pero que cuando tu les comentas de una enfermedad, rápido te contestan diciendo: “cuídese mucho porque así comenzó mi tío y se murió en 6 meses”. Frases como esas hacen que caigamos en miedo, y que nos sugestionemos de una posible enfermedad que de repente no es la que estamos enfrentando. El buen consejo de un amigo verdadero es: “tenga confianza en Dios, El tiene poder para sanar”. Esa es la diferencia, cuando estamos frente a un espíritu de engaño, sabemos que tenemos que leer muchas veces este Salmo 27 hasta llegar a la comprensión que Dios nos libra de los malhechores.

Con razón el Salmista dice que la intención de los malhechores es devorar la carne. El Señor Jesús dijo la carne es débil pero el espíritu está dispuesto. Claro que lo que flaquea es la carne, en el pensamiento

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Usuario desconocido,
5 jun. 2011 19:40
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