No. 20 FORTALECIENDO A LOS DESFALLECIDOS

publicado a la‎(s)‎ 23 may. 2011 7:04 por Darvin Horem

RHEMA ZOE
Iglesia de Cristo ¨HOREM¨
Ministerios Ebenezer

“FORTALECIENDO A LOS QUE ESTAN DESFALLECIDOS”
Año 2010, Serie ¨B¨, Ejemplar # 20, 8 de Agosto de 2010
Por: Pastor Jorge Palacios Z. – www.horem.org

1Samuel 14:23-28 La Biblia de Las Américas
(23) Así libró el SEÑOR a Israel en aquel día. La batalla se extendió más allá de Bet-avén. (24) Mas los hombres de Israel estaban en gran aprieto aquel día, porque Saúl había puesto al pueblo bajo juramento, diciendo: Maldito sea el hombre que tome alimento antes del anochecer, antes que me haya vengado de mis enemigos. Y nadie del pueblo probó alimento. (25) Y todo el pueblo de la tierra entró en el bosque, y había miel en el suelo. (26) Y al entrar el pueblo en el bosque, he aquí que la miel fluía, pero nadie se llevó la mano a la boca, porque el pueblo temía el juramento. (27) Pero Jonatán no había oído cuando su padre puso al pueblo bajo juramento; por lo cual extendió la punta de la vara que llevaba en su mano, la metió en un panal de miel y se llevó la mano a la boca, y brillaron sus ojos.
(28) Entonces uno del pueblo le habló, y dijo: Tu padre puso bajo estricto juramento al pueblo, diciendo: "Maldito sea el hombre que tome alimento hoy." Y el pueblo estaba desfallecido.

Quién no ha sentido desfallecer alguna vez? El desfallecimiento es algo que llega como un proceso que va envolviendo poco a poco. De repente, llega la crisis: desmayo, desfallecimiento soponcio, síncope, mareo o desvanecimiento, y no es otra cosa que la pérdida temporal del conocimiento a consecuencia de una disminución del flujo sanguíneo al cerebro. Esto es hablando desde el punto de vista físico. Para agravar el caso tenemos que considerar que el desfallecimiento toca el alma y entonces se complica todo.

Hay causas espirituales que específicamente terminarán en provocar un desfallecimiento de consecuencias terribles al no tratarse oportunamente.

• DESPRECIAR LA MIEL DE LA PALABRA DE DIOS

En el pasaje anterior, tenemos una gran victoria del Rey Saúl. El pueblo había tenido un difícil tiempo de batalla, Dios estaba de su lado. Los filisteos habían sido derrotados. Sin embargo, Saúl no permitió que su pueblo se alimentara y por tanto la fatiga era cada vez más pesada.

Me gustaría que nos detuviéramos a pensar en que la batalla se extendió más allá de una casa que se llama Bethaven, es decir la casa de la calamidad, la casa de la aflicción, la casa de la perversidad, la casa de la idolatría o la casa de la maldad. Todos esos nombres son aplicables a Bethaven. Y dentro del bosque había miel en el suelo. La miel hace brillar los ojos, es decir que es figura de la revelación de la palabra, sobre todo de la palabra profética.

Ahora veamos la aplicación práctica en el desfallecimiento espiritual, si alguien está enfrentando un problema y llega a la iglesia oye la palabra rhema y la prueba, la degusta y la pone en práctica, entonces se le abrirán los ojos y encontrará las oportunidades que Dios abrirá

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Usuario desconocido,
5 jun. 2011 19:34
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